Por Aurora | Especialista en cuidado del cabello rizado y afro
Si hay algo que he aprendido después de años cuidando el cabello rizado es que el frizz no es nuestro enemigo. El encrespamiento aparece cuando el cabello necesita hidratación, cuando la fibra capilar está alterada o, simplemente, cuando nuestro pelo reacciona a la humedad del ambiente. Sin embargo, sí podemos reducirlo muchísimo y conseguir unos rizos más definidos, suaves, brillantes y, sobre todo, naturales.
En mi caso, lo he comprobado de una manera muy especial con mi hija Alba, que tiene 10 años. Su cabello rizado me ha enseñado que, cuando utilizamos los productos adecuados y aprendemos a tratar los rizos con delicadeza, el cambio puede ser espectacular.
Hoy quiero compartir contigo lo que hago para controlar el frizz de Alba y conseguir que sus rizos queden definidos sin que parezcan rígidos, artificiales o llenos de producto.
¿Por qué aparece el frizz?
Antes de intentar eliminar el frizz, para mí es fundamental entender por qué aparece.
El cabello rizado tiene una característica muy particular: debido a su forma, los aceites naturales del cuero cabelludo tienen más dificultad para recorrer toda la fibra capilar. Por eso, muchas veces el pelo rizado tiende a estar más seco que el cabello liso.
Cuando el cabello pierde hidratación, la cutícula puede levantarse y el pelo comienza a buscar humedad en el ambiente. El resultado es ese aspecto encrespado que todas conocemos.
Además, hay otros factores que pueden aumentar el frizz: lavar el cabello con productos demasiado agresivos, utilizar agua muy caliente, frotarlo con una toalla convencional, cepillarlo en seco, utilizar demasiado calor o manipular continuamente los rizos.
Por eso, mi objetivo no es simplemente «aplastar» el frizz. Lo que busco es mantener el cabello hidratado y respetar la forma natural del rizo.
El primer secreto: hidratar, hidratar y volver a hidratar

Si tuviera que elegir un solo consejo para reducir el frizz, sería este: un cabello rizado bien hidratado es un cabello mucho más fácil de definir.
Con Alba intento que su rutina no sea excesivamente complicada. No creo que necesitemos diez productos diferentes para conseguir un buen resultado.
Utilizo un champú suave cuando es necesario y, después, doy mucha importancia al acondicionador o a una mascarilla hidratante. En esta fase no tengo ninguna prisa.
Desenredo el cabello suavemente, empezando por las puntas y avanzando poco a poco hacia la raíz. Utilizo los dedos o un peine de púas anchas y evito los tirones.
Este pequeño detalle es importantísimo cuando hablamos del cabello infantil. No quiero que cuidar sus rizos se convierta en una experiencia desagradable para ella.
Nunca froto el cabello con una toalla
Este fue uno de los cambios que más noté en el cabello de Alba.
Cuando salimos de la ducha, no froto su pelo con una toalla convencional. El movimiento de fricción puede aumentar el encrespamiento y deshacer la forma natural de los rizos.
En su lugar, retiro el exceso de agua presionando suavemente el cabello.
Incluso podemos utilizar una camiseta de algodón suave o una toalla de microfibra. La clave está en presionar y absorber, no frotar.
Parece un detalle insignificante, pero cuando lo incorporé a nuestra rutina empecé a notar que sus rizos quedaban mucho más agrupados.
Cómo defino los rizos de Alba
Aquí llega una de mis partes favoritas.
Cuando el cabello todavía está bastante húmedo, aplico una pequeña cantidad de producto específico para cabello rizado. No necesito poner una cantidad enorme.
Distribuyo el producto por el cabello y después hago lo que en casa llamamos «apretar los rizos»: recojo suavemente las puntas con las manos y las llevo hacia arriba, presionando el cabello para favorecer su forma natural.
Este movimiento ayuda a que el rizo se agrupe.
Lo más importante para mí es no peinar constantemente después de aplicar el producto. Una vez que el rizo empieza a formarse, intento tocarlo lo mínimo posible.
Una de las grandes causas del frizz es precisamente manipular demasiado el cabello.
Menos producto no significa menos definición

Durante mucho tiempo hemos pensado que, para conseguir unos rizos perfectos, hay que utilizar grandes cantidades de crema, geles o fijadores.
Yo no estoy de acuerdo.
Especialmente cuando hablamos de una niña de 10 años, prefiero una rutina sencilla y productos adecuados para su edad y tipo de cabello.
Si utilizamos demasiado producto podemos conseguir el efecto contrario: cabello pesado, apelmazado, sin movimiento y con una apariencia poco natural.
Mi objetivo con Alba es que cuando la miro piense: «qué bonitos son sus rizos», no «cuánto producto lleva».
Quiero que sus rizos tengan movimiento, volumen y personalidad.
El truco para conseguir un resultado natural
Para mí, esta es la clave de todo el proceso: no intentar luchar contra la naturaleza del cabello.
Cada rizo tiene una forma diferente. Algunos son más abiertos, otros más cerrados y otros incluso pueden cambiar dependiendo de la zona de la cabeza.
En lugar de intentar conseguir que todos sean exactamente iguales, intento potenciar la textura natural del cabello de Alba.
Después de aplicar el producto, dejo que el cabello se seque tranquilamente. Si utilizo secador, prefiero hacerlo con temperatura y potencia moderadas y, cuando es posible, con difusor.
Durante el secado intento no tocar demasiado el cabello.
Cuando está completamente seco, puedo separar suavemente algunos rizos con los dedos para conseguir un poco más de volumen.
Y aquí ocurre algo que me encanta: los rizos quedan definidos pero siguen pareciendo naturales.
¿Y qué hago cuando aparece frizz al día siguiente?
El cabello rizado no siempre amanece perfecto. Y eso es completamente normal.
En lugar de volver a lavar el pelo, hago una pequeña rutina de refresco.
Humedezco ligeramente el cabello con agua y, si es necesario, utilizo una cantidad muy pequeña de producto para rizos. Después vuelvo a presionar suavemente los mechones para reactivar su forma.
Muchas veces no necesitamos empezar de cero.
Simplemente necesitamos reactivar la hidratación y la forma del rizo.
Dormir también influye
Otro pequeño cambio que me ha funcionado con Alba es prestar atención a cómo duerme.
El roce constante con una funda de algodón puede contribuir a que los rizos se deshagan y aparezca más frizz.
Por eso, una funda de almohada de satén puede ser una buena opción para reducir la fricción.
También podemos recoger el cabello suavemente antes de dormir, evitando gomas demasiado apretadas.
Por la mañana, en lugar de cepillar el cabello, prefiero refrescar los rizos con las manos.
Diferencias: Con Frizz y sin Frizz

Después de todo este tiempo cuidando el cabello de Alba, hay algo que tengo muy claro: no quiero eliminar completamente el frizz.
Quiero controlarlo.
Porque el cabello natural tiene movimiento, volumen y pequeñas imperfecciones. Y precisamente ahí está su belleza.
Cuando consigo que los rizos de Alba estén hidratados, definidos y suaves, pero sigan teniendo movimiento, siento que hemos conseguido el resultado perfecto.
Mi rutina se basa en algo muy sencillo: hidratación, productos adecuados, poca manipulación y mucha paciencia.
No necesito transformar su cabello ni intentar que parezca algo que no es. Al contrario. Lo que quiero es potenciar lo que ya tiene.
Y esa es, para mí, la verdadera definición de unos rizos bonitos: que se vean sanos, naturales, suaves, definidos y llenos de vida.
Si tú también tienes el cabello rizado o cuidas el cabello rizado de tus hijos, mi consejo es que empieces poco a poco. Observa cómo responde el cabello, aprende qué necesita y no tengas miedo de experimentar con una rutina sencilla.
Porque cuando aprendemos a escuchar nuestro cabello, dejamos de luchar contra él.
Y entonces descubrimos que esos rizos que antes parecían difíciles de controlar pueden convertirse en nuestro mejor complemento de belleza.

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