Decidir dejar atrás los tratamientos químicos y recuperar el cabello afro natural es mucho más que cambiar de productos. Para muchas personas supone comenzar una nueva relación con su propio cabello, aprender a conocer su textura, descubrir qué necesita y, sobre todo, tener paciencia durante el proceso.

La transición del pelo afro de químico a natural puede durar varios meses e incluso años, dependiendo de la longitud del cabello, de cuánto cabello tratado tengamos y de si decidimos cortar progresivamente las puntas o realizar un gran corte.

Durante este proceso tendremos que aprender a convivir con dos texturas diferentes: la parte del cabello que todavía conserva el tratamiento químico y la zona nueva que crece con nuestra textura natural.

Y precisamente ahí está uno de los mayores retos.

Pero también es una de las etapas más bonitas, porque poco a poco comenzamos a descubrir cómo es realmente nuestro cabello.

¿Qué es la transición del pelo afro a natural?

La transición capilar consiste en dejar de utilizar tratamientos químicos que modifican permanentemente la estructura del cabello, como determinados alisados, relajantes o permanentes, y permitir que el cabello natural vuelva a crecer.

A diferencia de simplemente dejar de utilizar un producto durante unas semanas, la transición requiere tiempo.

El cabello que ya ha sido tratado químicamente no recupera su estructura original. La zona tratada seguirá teniendo las características provocadas por el proceso químico hasta que se corte.

Por eso, durante la transición tendremos dos zonas diferentes:

La raíz natural

Es el cabello nuevo que nace desde el cuero cabelludo.

Dependiendo de cada persona, puede presentar rizos muy definidos, espirales pequeñas, ondas, coils o una combinación de diferentes patrones.

Las puntas tratadas químicamente

Son las partes del cabello que todavía conservan el tratamiento anterior.

Estas puntas pueden ser más lisas, débiles, secas o quebradizas que la zona natural.

La zona de unión

Esta es probablemente la parte más delicada de toda la transición.

Es el punto donde se encuentran el cabello natural y el cabello tratado.

Debido a que ambas zonas tienen características diferentes, puede producirse más tensión y rotura si manipulamos demasiado el cabello.

¿Por qué es tan importante cuidar esta zona?

Porque muchas roturas durante la transición se producen precisamente en esta zona de unión.

Por eso debemos evitar cepillados agresivos, peinados demasiado tirantes, herramientas de calor utilizadas constantemente y manipulaciones innecesarias.

¿Por qué decidir dejar los químicos?

Cada persona tiene sus propios motivos.

Algunas personas quieren recuperar sus rizos naturales. Otras sienten que su cabello se ha vuelto demasiado seco o frágil después de años de tratamientos.

También hay quienes simplemente quieren experimentar con su textura natural.

No existe una razón correcta o incorrecta.

Lo importante es que la decisión sea nuestra.

Recuperar la textura natural

Uno de los motivos más habituales es volver a descubrir cómo es nuestro cabello sin modificar químicamente su estructura.

Cuando empiezan a aparecer los primeros centímetros de raíz natural podemos comprobar que nuestro cabello tiene una textura completamente diferente a la que estábamos acostumbrados a ver.

Reducir el uso de químicos

Los tratamientos químicos requieren mantenimiento y, dependiendo del producto y de cómo se utilicen, pueden contribuir al deterioro de la fibra capilar.

Dejar estos tratamientos puede ser una oportunidad para adoptar una rutina centrada en la hidratación, el acondicionamiento y la protección del cabello.

Aprender a conocer nuestro cabello

La transición también puede convertirse en un proceso de aprendizaje.

Comenzamos a descubrir:

  • Qué productos funcionan mejor.
  • Cuánta hidratación necesita nuestro cabello.
  • Cómo responde a las proteínas.
  • Qué peinados soporta mejor.
  • Cuál es nuestra textura natural.
  • Cómo conseguir mayor definición.
  • Cómo evitar el exceso de manipulación.

¿Cuánto dura la transición del pelo afro?

No existe una duración universal.

El cabello humano crece a ritmos diferentes y, además, cada persona decide cuándo quiere cortar las partes tratadas.

Una persona puede hacer una transición de seis meses, mientras que otra puede mantener el cabello tratado durante dos años mientras deja crecer progresivamente la zona natural.

Lo importante no es cuánto dura.

Lo importante es encontrar un proceso que podamos mantener sin sentir que estamos luchando constantemente contra nuestro cabello.

Las diferentes etapas de la transición capilar

La transición suele dividirse en varias etapas.

Primera etapa: aparecen las raíces naturales

Al principio probablemente será fácil manejar el cabello porque todavía tendremos una gran cantidad de cabello tratado.

Sin embargo, comenzaremos a notar que la raíz tiene más volumen y una textura diferente.

Segunda etapa: aparecen dos texturas

Esta suele ser una de las etapas más complicadas.

La diferencia entre la raíz natural y las puntas tratadas comienza a hacerse evidente.

Aquí es especialmente importante mantener una buena hidratación y utilizar peinados protectores.

Tercera etapa: aumenta la cantidad de cabello natural

A medida que pasan los meses, la zona natural ocupa cada vez más espacio.

Las puntas tratadas empiezan a representar una proporción menor del cabello.

En este momento muchas personas comienzan a sentirse más cómodas experimentando con sus rizos.

Cuarta etapa: el gran corte o eliminación progresiva

Finalmente podemos decidir qué hacer con las puntas tratadas.

Tenemos dos opciones principales.

Big Chop o gran corte

Consiste en cortar de una vez la mayor parte o todo el cabello tratado.

Es una decisión radical, pero permite disfrutar inmediatamente de un cabello completamente natural.

Corte progresivo

Consiste en cortar las puntas poco a poco mientras dejamos crecer el cabello natural.

Esta opción permite conservar más longitud durante el proceso.

¿Cómo cuidar el pelo afro durante la transición?

El objetivo principal durante la transición debería ser mantener el cabello flexible, hidratado y protegido.

No necesitamos una rutina con veinte productos.

De hecho, muchas veces una rutina sencilla y constante funciona mucho mejor.

1. Utiliza un champú adecuado

La limpieza del cuero cabelludo es fundamental.

Debemos eliminar sudor, suciedad, acumulación de productos y exceso de grasa.

Sin embargo, lavar el cabello de manera demasiado agresiva puede dejarlo áspero y seco.

Por eso es recomendable elegir un champú que limpie correctamente sin generar una sensación excesiva de sequedad.

2. Nunca olvides el acondicionador

Durante la transición, el acondicionador se convierte en uno de nuestros mejores aliados.

Ayuda a mejorar la manejabilidad del cabello y facilita el desenredado.

Además, puede reducir la fricción durante la manipulación.

3. Incorpora mascarillas

Una mascarilla capilar puede formar parte de nuestra rutina semanal o adaptarse a las necesidades concretas del cabello.

No debemos pensar que cuanto más producto utilicemos, mejores resultados tendremos.

La clave está en observar cómo responde nuestro cabello.

¿Hidratación o proteínas?

Durante la transición es habitual escuchar hablar constantemente de hidratación y proteínas.

La hidratación ayuda a mejorar la flexibilidad y suavidad del cabello, mientras que los tratamientos con proteínas pueden ayudar a mejorar determinadas propiedades de la fibra capilar.

Pero no debemos abusar de ninguno de los dos.

Si nuestro cabello se siente rígido y áspero, quizá estemos utilizando demasiados productos fortalecedores.

Si está excesivamente débil y se rompe con facilidad, puede ser necesario revisar nuestra rutina completa.

El desenredado durante la transición

Uno de los momentos más delicados es el desenredado.

No debemos intentar desenredar el cabello seco y a la fuerza.

Es preferible trabajar con el cabello húmedo y acondicionado, dividirlo en secciones y comenzar siempre desde las puntas hacia arriba.

¿Por qué dividir el cabello?

Porque trabajar por secciones reduce los tirones y permite controlar mejor la cantidad de cabello que estamos manipulando.

Podemos dividirlo en cuatro, seis u ocho secciones dependiendo de la cantidad y longitud.

Peinados recomendados durante la transición

Los peinados protectores pueden ser grandes aliados.

Algunas opciones son:

  • Trenzas.
  • Twists.
  • Coletas suaves.
  • Moños bajos.
  • Estilos recogidos sin demasiada tensión.
  • Pelucas utilizadas correctamente.
  • Estilos protectores adaptados a nuestra textura.

Cuidado con la tensión

Que un peinado sea considerado «protector» no significa que cualquier versión sea saludable.

Si sentimos dolor, tirantez o molestias en el cuero cabelludo, probablemente exista demasiada tensión.

Un buen peinado protector debería permitirnos llevar el cabello recogido sin someter constantemente la raíz a una tracción excesiva.

¿Debemos utilizar calor durante la transición?

Lo ideal es reducir el uso frecuente de planchas, rizadores y secadores a temperaturas elevadas.

El cabello natural y el tratado pueden reaccionar de manera diferente al calor.

Si necesitamos utilizar herramientas térmicas, es importante utilizar protección térmica y controlar la temperatura.

Pero durante la transición podemos aprovechar para descubrir métodos de definición sin calor.

Cómo definir los rizos durante la transición

Cuando la raíz natural empieza a crecer, podemos experimentar con diferentes técnicas.

Definición con crema

Una crema de peinado puede ayudar a aportar suavidad y facilitar la formación del patrón natural.

Gel para rizos

Los geles pueden proporcionar fijación y ayudar a mantener la definición durante más tiempo.

Finger coils

Consiste en enrollar pequeños mechones alrededor del dedo para ayudar a definirlos.

Twist out

Dividimos el cabello en pequeñas secciones, realizamos twists y posteriormente los soltamos cuando el cabello está seco.

Braid out

Es una técnica similar, pero utilizando trenzas.

Estas técnicas pueden ser especialmente interesantes durante la transición porque ayudan a disimular parcialmente la diferencia entre la zona natural y las puntas tratadas.

La importancia de dormir correctamente

Nuestra rutina nocturna también influye.

Las fundas de almohada tradicionales pueden generar fricción.

Por eso muchas personas con cabello afro o rizado utilizan gorros, pañuelos o fundas de materiales satinados para reducir la fricción durante la noche.

Además, podemos recoger el cabello suavemente antes de dormir para evitar que se enrede demasiado.

¿Con qué frecuencia debemos lavar el pelo afro en transición?

No existe una frecuencia perfecta para todo el mundo.

Dependerá del cuero cabelludo, del tipo de cabello, de la actividad física y de los productos utilizados.

Algunas personas necesitan lavar su cabello con más frecuencia y otras pueden espaciar los lavados.

La prioridad debería ser mantener el cuero cabelludo limpio y evitar acumulaciones excesivas.

Errores frecuentes durante la transición capilar

Cortar demasiado pronto por desesperación

A veces miramos nuestras raíces naturales y sentimos que queremos eliminar inmediatamente todo el cabello tratado.

Si no estamos preparados para llevar el cabello corto, no tenemos por qué hacerlo.

La transición progresiva es completamente válida.

Cambiar de producto constantemente

Comprar un producto nuevo cada semana puede impedirnos saber realmente qué funciona.

Es mejor introducir los productos poco a poco.

Manipular demasiado el cabello

Desenredar constantemente, cambiar de peinado todos los días o tocar continuamente los rizos puede aumentar la manipulación y favorecer la rotura.

Peinar el cabello seco

El cabello afro puede ser especialmente susceptible a la rotura cuando lo manipulamos de manera brusca.

Es preferible trabajar con el cabello acondicionado y dividido en secciones.

Utilizar demasiada tensión

Trenzas excesivamente apretadas, coletas muy tirantes o extensiones demasiado pesadas pueden generar estrés sobre el cabello y el cuero cabelludo.

¿Cuándo es recomendable cortar las puntas tratadas?

No existe una fecha determinada.

Podemos cortar cuando sintamos que estamos preparados.

Algunas personas esperan a tener varios centímetros de crecimiento natural. Otras van cortando pequeñas cantidades cada pocas semanas.

Una buena estrategia consiste en establecer pequeños objetivos.

Por ejemplo:

Primer objetivo

Dejar crecer la raíz natural durante varios meses sin aplicar nuevos tratamientos químicos.

Segundo objetivo

Comenzar a experimentar con diferentes técnicas de hidratación y definición.

Tercer objetivo

Recortar progresivamente las puntas dañadas o tratadas.

Cuarto objetivo

Decidir si queremos realizar un gran corte cuando tengamos suficiente cabello natural.

¿Cómo saber qué tipo de cabello afro tenemos?

Durante la transición podemos sentir curiosidad por conocer nuestra clasificación de textura.

Existen diferentes sistemas que utilizan categorías como 3A, 3B, 3C, 4A, 4B y 4C.

Pero no debemos obsesionarnos con una etiqueta.

Una misma cabeza puede tener varias texturas.

Es mucho más importante conocer las necesidades reales de nuestro cabello que determinar si pertenece exactamente a una categoría.

La transición también es un proceso emocional

Este aspecto suele olvidarse.

Pasar de años de cabello alisado a descubrir nuestra textura natural puede generar sentimientos contradictorios.

Podemos sentir ilusión un día y frustración al siguiente.

Podemos pensar que nuestros rizos son preciosos y al día siguiente no saber cómo peinarlos.

Y eso es completamente normal.

La transición no tiene que ser perfecta.

Aprende a tener paciencia

El cabello no cambia de la noche a la mañana.

Necesitamos tiempo para aprender.

Al principio probablemente cometeremos errores.

Utilizaremos demasiado producto.

No conseguiremos la definición que esperábamos.

Nos costará desenredar.

Pero cada uno de esos errores nos ayudará a conocer mejor nuestro cabello.

Mi rutina básica para una transición saludable

Una rutina sencilla podría organizarse de la siguiente manera:

Día de lavado

  1. Limpiar suavemente el cuero cabelludo.
  2. Aplicar acondicionador.
  3. Desenredar por secciones.
  4. Aplicar una mascarilla cuando sea necesario.
  5. Retirar el exceso de agua.
  6. Aplicar productos de hidratación y definición.
  7. Dejar secar sin manipular demasiado.

Durante la semana

Podemos refrescar los rizos cuando sea necesario utilizando pequeñas cantidades de producto y agua.

No es necesario empapar el cabello cada día.

Por la noche

Utilizar un gorro o funda de satén y evitar dormir con el cabello completamente suelto si tiende a enredarse.

¿Qué productos son imprescindibles?

No necesitamos llenar el cuarto de baño.

Una rutina básica puede incluir:

  • Champú.
  • Acondicionador.
  • Mascarilla.
  • Acondicionador sin aclarado.
  • Crema de peinado.
  • Gel o producto de fijación.
  • Aceite ligero, si nuestro cabello lo tolera y nos resulta útil.

Menos puede ser más

Una de las cosas que más he aprendido sobre el cuidado del cabello afro es que no siempre necesitamos más productos.

Necesitamos los productos adecuados y una rutina constante.

Transición de pelo afro: antes y después

El cambio puede ser espectacular.

Al principio podemos tener una combinación de raíces naturales y puntas químicamente tratadas.

Con el paso de los meses, la proporción comienza a cambiar.

Cada centímetro nuevo representa una parte de nuestra textura natural.

Y cuando finalmente eliminamos las últimas puntas tratadas, podemos observar por primera vez nuestro cabello completamente natural.

Pero el verdadero cambio no está solamente en la apariencia.

También está en haber aprendido a cuidarlo.

Preguntas frecuentes sobre la transición del pelo afro

¿Puedo empezar la transición sin cortar el cabello?

Sí. Puedes dejar crecer tu cabello natural y recortar las puntas tratadas progresivamente.

¿El cabello tratado volverá a rizarse?

No necesariamente. Un tratamiento químico que ha alterado permanentemente la estructura del cabello no se revierte simplemente dejando pasar el tiempo.

La zona natural será la que presente tu nueva textura.

¿Tengo que hacerme un Big Chop?

No.

El gran corte es una opción, no una obligación.

¿Puedo hacerme trenzas durante la transición?

Sí, siempre que se realicen sin una tensión excesiva y se mantenga correctamente el cuero cabelludo y el cabello.

¿Cuánto tardaré en tener todo el cabello natural?

Dependerá principalmente de cuánto cabello tratado tengas y de la velocidad de crecimiento de tu cabello.

¿Es normal que mi cabello parezca tener varias texturas?

Sí.

Durante la transición es completamente normal tener una zona natural y otra químicamente tratada.

Conclusión: recuperar tu cabello natural es un proceso

La transición del pelo afro de químico a natural no debería convertirse en una carrera.

No existe un tiempo perfecto.

No existe una longitud perfecta.

Y tampoco existe una única manera correcta de hacerlo.

Puedes realizar un gran corte o cortar poco a poco. Puedes llevar trenzas, twists, recogidos o llevar tus rizos sueltos.

Lo verdaderamente importante es aprender a escuchar tu cabello.

Durante esta etapa debemos centrarnos en mantenerlo limpio, hidratado, acondicionado y protegido, reducir la manipulación y evitar prácticas que puedan provocar rotura.

Pero, sobre todo, debemos tener paciencia.

Porque cada centímetro de raíz natural que aparece es una pequeña parte del proceso.

Y cuando finalmente desaparecen las últimas puntas tratadas, no solo hemos recuperado nuestro cabello natural: hemos aprendido a conocerlo, entenderlo y cuidarlo.

La transición puede ser larga, pero también puede convertirse en una de las etapas

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